lunes, 21 de agosto de 2017

El fútbol como manifestación de la universalidad de los intereses egoístas

Messi, Ronaldo y Neymar producen dentro de la sociedad, como individuos sociales; solo son lo que son en sociedad, fuera de ella no son nada. Dejados a su merced, en una isla abandonada, no sabrían incluso que pudiera existir algo llamado fútbol. Pero en la sociedad en la que vivimos, dominada por el sistema capitalista, sistema enajenador donde los haya, este carácter social de sus personalidades se presenta como un medio para objetivar su individualidad. Y en vez de mostrar su reconocimiento a la sociedad que los ha creado, Messi, Neymar y Ronaldo invierten la relación, exigiendo a la sociedad que agradezcan la existencia de su individualidad y de su actividad, como si lo que produjeran fuera fruto del aspecto privado de su individualidad y no de su aspecto social.


EL FÚTBOL COMO MANIFESTACIÓN DE LA
UNIVERSALIDAD DE LOS INTERESES EGOÍSTAS


Por Francisco Umpiérrez Sanchéz

“El interés general o común no es cabalmente otra cosa que la universalidad de los intereses egoístas”. Karl Marx.

El imperio del mercado es el imperio del valor de cambio. Y el valor de cambio es la manifestación de la división del trabajo. Y la división del trabajo concebida como interrelación e interdependencia significa que todos dependemos de todos, que todos trabajamos para todos, que todos satisfacemos las necesidades ajenas. Pero esta división del trabajo está organizada de modo capitalista, de modo que en esto de todos trabajamos para todos hay algunos que se llevan mucho más de lo que entregan. Los futbolistas de élite trabajan para los demás, producen un espectáculo que satisface las necesidades de entretenimiento y enajenación de la gente, pero ingresan a cambio demasiado dinero. Eso implica que muchos trabajan para ellos o entregan a cambio más de lo que reciben. Uno de los secretos del enriquecimiento de los futbolistas de élite está en el modo de consumo, el hecho de que un solo producto, un partido de fútbol,  pueda ser consumido de forma simultánea por millones de personas. Pero en el fútbol todo lo irracional e injusto se ha vuelto natural. El traspaso de Neymar al PSG ha costado 220 millones de euros y el propio Neymar ganará anualmente 30 millones de euros. Nadie se asombra y nadie hace nada, ni la izquierda llamada radical, que de continuo equivoca sus blancos. Y la gente en general, dominada por la ideología capitalista, admira la extrema riqueza y el exorbitante lujo. Sueñan con ese mundo. Desean ese mundo. Pero para eso está el Estado, la autoconciencia humana objetivada, para poner remedio a aquello que de modo natural produce enormes perjuicios a las mayorías sociales. Así que como un solo partido de fútbol es consumido por millones de personas, el Estado puede hacer dos cosas: obligar a que la emisión de los partidos de fútbol sea gratis o imponer una carga impositiva del 90 por ciento a los ingresos de los clubes por los derechos televisivos.


Algunos se preguntan: ¿Quién decide el sueldo de Neymar? Y los más listos, los que están en los pupitres de delante de la clase, dicen con aparente seso: el mercado. Así el mercado, donde vendedores y compradores se encuentran, se transforma en una persona que toma decisiones. Ese tipo de respuesta, la afirmación de que es el mercado quien decide los precios, pone de manifiesto que la persona que da esa respuesta está enajenada, trata como a una persona lo que es el resultado de las relaciones de millones de  personas en estado de enajenación, esto es, en estado de no controlar la relación social que han creado. Por eso es importante el Estado, para que hable, actúe y represente los intereses de los millones de consumidores del fútbol, y no que solo hablen los clubes de futbol y las cadenas de televisión. Si el mercado es una relación entre personas, dichas personas pueden decidir tener un mercado más justo, esto es,  más socialista y menos capitalista.  Si tenemos una educación y sanidad públicas, y esto genera tantos beneficios sociales que cualquier gran empresa lo considera un requisito imprescindible en sus inversiones, ¿por qué el entretenimiento futbolístico de las grandes masas tienen que estar en manos de crueles explotadores?

Pero hay más sabios. Son aquellos que dicen que el PSG rentabilizará la compra de los servicios de Neymar. Argumentan que ha sido “el genio” de Florentino Pérez  quien ha visto en la publicidad y en la venta de camisetas la fuente de la enorme riqueza de los grandes clubes de Europa. Y así con esos ingentes ingresos por publicidad, ventas de camisetas y derechos televisivos, las principales figuras del fútbol mundial se han transformado en dioses, en seres intocables, que rezuman riqueza y poder por todos los poros. Pero habría que acabar con ellos, bajarlos del pedestal, convertirlos en personas corrientes; y eso solo se lograría superando al enajenación mercantil capitalista, esto es, hablando del mercado no como una cosa dotada de voluntad sino como un encuentro entre seres humanos unidos por la división del trabajo y donde nadie se debería llevar demasiado, donde el esfuerzo y trabajo de uno como es el caso de Ronaldo y Messi,  no pueda equivaler al esfuerzo y trabajo de un millón de personas que vivan del salario base. Los precios de las camisetas, al ser precios de monopolio, deberían ser precios intervenidos por el Estado, y los contratos de publicidad, que permiten a los Messi y Ronaldo ingresar injustamente  grandes sumas de dinero, también tendrían que ser intervenidos por el Estado. El 90 por ciento de esos ingresos deberían ser de propiedad pública. Y si esto se lograra a nivel europeo, e incluso a nivel mundial, los futbolistas no se convertirían en dioses engreídos y extremadamente egoístas. Aquí hablamos del egoísmo capitalista y no del egoísmo a secas. El egoísmo a secas significa que una persona piensa más en sí mismo que en los demás, mientras que el egoísmo capitalista significa que una persona se apropia para sí lo que es fruto de los demás. Lo que sucede es que este fenómeno, que una persona use en beneficio propio los frutos y conquistas sociales, es normal y legal en el sistema capitalista. Y la mentalidad capitalista es de sobra la mentalidad dominante en el mundo.

Pero alejémonos de los periodistas y empresarios que viven la enajenación positiva y que no son más que unos apologistas de un sistema generador de injusticias, desigualdades y cruel explotación de masas, vayamos al encuentro de aire limpio y ganemos en visión profunda y transcendental. Recurramos a Marx, como hacemos siempre que necesitamos descubrir la esencia del capitalismo y de la economía mercantil, vayamos a sus Grundrisse. Y allí, en la sección titulada ¿Cómo se manifiesta la ley de la apropiación en la circulación simple?, escuchemos sus sabias y poderosas palabras. Se pregunta Marx: “¿Cómo comprueba el individuo que su trabajo privado es un trabajo general y su producto un producto social general?” Y responde: “Por el contenido particular de su trabajo, del valor de uso particular de éste, que es objeto de la necesidad de otro individuo, el cual ofrece a cambio de él, como equivalente, su propio producto. Es decir, por el hecho de que su trabajo representa una particularidad dentro de la totalidad del trabajo social, una rama particular que lo complementa”. Aquí se manifiesta el carácter profundamente dialéctico del pensamiento de Marx. ¿Cómo compruebo que mi trabajo privado es un trabajo general? Por la particularidad, esto es, por la particularidad confirmo lo contrario de la particularidad: la generalidad. Y esto es así porque aquí lo general significa totalidad. Y el fútbol es solo una rama particular del trabajo, no la totalidad. Los futbolistas solo nos satisfacen una necesidad, no la totalidad de las necesidades. Pero hay más, no nos satisfacen una necesidad básica ni una necesidad fundamental, sin embargo, esta rama del trabajo, la actividad futbolística, se ha enseñoreado sobre la población y hemos dejado que así suceda. Ronaldo, Messi y Neymar necesitan del trabajo de los demás, necesitan de la totalidad del trabajo social, sin los cuales no podrían realizar su vida. Pero sucede que el trabajo social al tener forma capitalista ha permitido que estos individuos se enseñoreen sobre la sociedad y la explote. Así se expresa Marx en torno a esta dialéctica del trabajo social: “Solo produzco para mí al producir para la sociedad, cada uno de cuyos miembros trabaja, a su vez, para mí en otro círculo”.

Marx, más adelante, dice algo decisivo: “Los individuos producen dentro de la sociedad y para ella, como individuos sociales, pero al mismo tiempo esto se revela simplemente como un medio para objetivar su individualidad. Y como no se hallan circunscrito dentro de una comunidad natural ni, por otra parte, encuadran la comunidad como algo conscientemente común, necesariamente tiene que existir frente a los sujetos independientes como algo también independiente, externo y fortuito, como algo que existe frente a ellos en forma de cosas”. Esta cosa es el valor de cambio o dinero. Y ahora aclaro: Messi, Ronaldo y Neymar producen dentro de la sociedad, como individuos sociales; solo son lo que son en sociedad, fuera de ella no son nada. Dejados a su merced, en una isla abandonada, no sabrían incluso que pudiera existir algo llamado fútbol. Pero en la sociedad en la que vivimos, dominada por el sistema capitalista, sistema enajenador donde los haya, este carácter social de sus personalidades se presenta como un medio para objetivar su individualidad. Y en vez de mostrar su reconocimiento a la sociedad que los ha creado, Messi, Neymar y Ronaldo invierten la relación, exigiendo a la sociedad que agradezcan la existencia de su individualidad y de su actividad, como si lo que produjeran fuera fruto del aspecto privado de su individualidad y no de su aspecto social. El problema es que Messi, Neymar y Ronaldo no tienen conciencia de comunidad, no saben que lo que son lo son por la comunidad, y en vez de mostrar su agradecimiento a la comunidad la toman como medio para objetivar su individualidad. Puro endiosamiento.

Todos somos distintos porque todos realizamos trabajos distintos para satisfacer la necesidad social. Pero todos medimos nuestro esfuerzo con algo externo y común: el dinero. Todos los esfuerzos y los trabajos se hacen iguales en tanto se expresan en dinero. El dinero es la expresión de nuestro ser social, nuestro ser social objetivado, el valor de cambio desarrollado, la manifestación como cosa tangible de la enorme y rica división del trabajo. Pero por la forma capitalista de la producción sucede que hay personas como Messi y Ronaldo que su trabajo de un año se cambia por el trabajo de un millón de trabajadores que viven del salario mínimo. La totalidad, la rica división del trabajo social, aquello mediante lo cual podemos vivir de una manera plena y variada, se convierte gracias a su forma capitalista en un cruel sistema de explotación, donde unos pocos se apropian de ingentes cantidades de riqueza mientras los muchos apenas satisfacen sus necesidades básicas.


Pensemos en Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG y de BeIN Sports, uno de las 100 personas más ricas del mundo, con un patrimonio valorado en 16.000 millones de euros, con el brazo por encima de Neymar, comentándole: Nos has costado muchísimo dinero, pero serás la estrella del PSG y tal vez, que digo tal vez, seguro que serás el mejor jugador del mundo en dos o tres años, tus camisetas valdrán oro, tus contratos publicitarios también valdrán oro, así que tú mismo te harás de oro. Piensa que el mercado mundial está a nuestros pies, la actividad futbolística no cesa de crecer, y la alianza entre los clubes de futbol, las cadenas televisivas y las grandes compañías por medio de la publicidad cada día es más fuerte. El Estado no podrá nada contra nosotros. Sabes que los políticos, con sueldos de mierda, viven bajo la tentación y las picaduras de la corrupción, y no son bien vistos por los ciudadanos. Así que no podemos temerles. Debemos olvidarnos de ellos e ir a lo nuestro. Piensa en la siguiente imagen: contempla un pueblo pobre y arrasado por la guerra; así y todo verás a los niños jugando al fútbol; y qué no daría un niño como ese por tener una camiseta de Neymar. ¡¿Qué me dices?! Hay que pensar en grande. Hay que ver negocio en todo. Así que alégrate. De todas las enajenaciones de masas la futbolística es la más poderosa. ¡El mundo es nuestro!






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

sábado, 19 de agosto de 2017

¿Qué es la democracia para el régimen estadounidense?

La democracia para el régimen estadounidense es un sistema donde las élites deben poseer el control económico, político, social, humano, de una nación.


¿QUÉ ES LA DEMOCRACIA PARA EL
RÉGIMEN ESTADOUNIDENSE?


Por Carlos Santa María

La democracia para el régimen estadounidense es un sistema donde las élites deben poseer el control económico, político, social, humano, de una nación.

Una nación, que funciona acorde con los principios de la Corporatocracia o directorio transnacional propietario de gran parte del planeta (o del todo si fuese posible), basado en un Orden Mundial obligatorio.

Los fundamentos de esta Corporación que domina el gobierno de numerosas naciones, iniciando por EE.UU., Inglaterra, Francia, Arabia Saudí, Rumania, Polonia, varios países latinoamericanos simbolizados por México, entre otros, son cuatro básicamente: 1, poseer todas las riquezas naturales del mundo; 2, castigar a quien se oponga a sus designios; 3, provocar una guerra mundial si es necesario; 4, romper todo asomo de libertad real en cada nación que desafíe sus propósitos imperiales.

Por tanto, son naciones “democráticas” aquellas cuyo gobierno acepta sin contemplaciones vender todas sus riquezas naturales, inclinarse ante dichas autoridades, actuar bajo su influjo, entregar los pueblos para su domesticación.

Cabe reconocer en la Cleptocracia, nombre por el cual también se conoce esta élite, una altísima capacidad de presionar y concientizar a grandes masas de población de que su propuesta es la mejor y, a su vez, sea desconocida en esencia. Debe ser admitida su habilidad para potencializar a individuos con una alta dosis de entrega, que tomen el poder político, militar, religioso, infraestructural, para dicha función.

Son labores de una democracia así enfocada las siguientes:

1. Demoler todo gobierno soberano, al no reconocer las elecciones presidenciales cuando gana un candidato que no es de su afecto, calificarlo como dictadura con el fin de enervar el sentimiento anticomunista, desestabilizarlo hasta el extremo sin importar los pueblos. Las verdaderas dictaduras y la violencia son consideradas democráticas: el caso de Chile en la época de Allende, la oposición en Venezuela, Ucrania, la agresión a Irán, son la confirmación clara. Cuando hay violencia para regresar al sistema capitalista es definido como libertad, es decir, asesinar es válido.

2. Los asuntos internos de todo país son su objetivo…menos los suyos o de sus aliados. El analista Luis Casado manifiesta datos concretos, desconocidos por la opinión pública: según el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), en el año 2014 hubo en los EE.UU. 8 mil 124 muertes por disparos de armas de fuego y, según el New York Times, la tasa de homicidios cometidos con armas de fuego es de 31 por cada millón de habitantes, el equivalente de 27 personas asesinadas cada día. México, país controlado por el narcotráfico, tuvo 1.938 homicidios solo en el mes de enero 2017. El caso del banco HSBC, modelo de impunidad, tenía presencia en 75 países, declaraba 54 millones de clientes, colaborando con los carteles de la droga de México y Colombia, blanqueando unos 880 mil millones de dólares. Esto es democracia, así como el “plebiscito” en Venezuela organizado por la oposición, aunque la elección de la Asamblea Nacional Constituyente bajo supervisión técnica y legal no fue reconocida. 

3. La desestabilización como herramienta.

El estímulo al odio, la frustración, la negación del pensamiento o la lógica, apelar al sentimiento por sobre la razón, se ven refrendados en el mensaje de la Casa Blanca a su embajada en Venezuela para retirar a todos los familiares y, a su vez, la orden dada a aerolíneas extranjeras de suspender sus viajes a dicha nación, con el fin de crear un ambiente de guerra civil.

Ello ha llevado a que las fuerzas estadounidenses en el planeta no sean vistas como adalides de la libertad ya que hoy se habla de cobardía y provocación, lo que determina el aumento en la percepción negativa de dichas fuerzas.

A pesar de no haber ninguna resolución de la ONU que permita una intervención en Siria, ni permiso del gobierno para desplegar comandos sobre el terreno, ni apoyar a grupos armados al margen de la ley, USA está quebrantando una vez más la credibilidad de las instituciones internacionales obrando la margen de la legislación aprobada. Estimular a grupos terroristas como Daesh y Al-Qaeda es un principio supuestamente democrático.

4. Guerra de cuarta generación: ocultar y engañar a los pueblos.

Es “libertad de información” que la empresa privada tenga el 100% de los Medios o posea el control estatal de la comunicación. Así, mentir es un postulado fundamental, demostrado en la información dada por Infobae donde reconocían un 12,4% de la votación en Venezuela siendo que era de 41%. Al tener multitud de comentarios sobre la falsificación dada fue borrada de la página principal. El caso de Argentina, donde los controladores de la votación PASO fueron enviados a sus hogares para no conocer los verdaderos resultados, es diciente. Cuando Mike Pence dice que intervendrán militarmente, la prensa calla y no condena dicha “justicia”.

5. Defender a personas que representen sus intereses, otorgando el país como refugio.

La democracia significa proteger a todos los líderes golpistas y sanguinarios del mundo para darles oportunidad de maniobra. La historia es interminable: el criminal Sha de Irán, Reza Pahlavi, Fethulá Gülen de Turquía, Luis Posada Carriles, agente de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, en inglés), Foley (asesino de Orlando Letelier), a ladrones perseguidos por la justicia internacional. Actualmente es la persecución a narcos de gran valor económico con el fin de apoderarse de sus riquezas y la protección a golpistas venezolanos como Ramón Muchacho... todo en aras de la libertad.

En síntesis, la gente honesta y valiente del planeta no puede compartir tal concepto de democracia por su deformación y peligro que entraña para la humanidad. Lo que exige la gente consciente del planeta es que el régimen estadounidense se dedique a resolver sus propios problemas internos, entre ellos, la deuda económica verdadera y política más grande del mundo: cerca de 20 billones de dólares y millones de seres humanos asesinados.


El mandato ético es que dicho régimen resuelva sus propios problemas de coacción, de racismo, de asesinatos, de desaparecidos, de guerras e intervención en otros estados, etc. Lo primero que debe hacer todo ciudadano inteligente es desconfiar de palabras que frecuentemente se escuchan y ven en los Medios afiliados a la Corporatocracia: libertad, democracia, paz, sólo son válidas cuando expresan la equidad y justicia para el mundo.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

miércoles, 16 de agosto de 2017

El narcotráfico en México es clase gobernante

El clan Salinas es acaso el referente más emblemático del poder político en México. Durante esa administración, el cártel del Golfo alcanzó una posición dominante en el universo del narcotráfico en México, prohijado por el blindaje institucional de la familia presidencial.


EL NARCOTRÁFICO EN MÉXICO
ES CLASE GOBERNANTE


Por Arsinoé Orihuela Ochoa

En México y el extranjero es común que el público pregunte por qué en este país matan a los periodistas, desparecen a los estudiantes, reprimen hasta la muerte a los maestros, asesinan a líderes comunales, persiguen con ferocidad a defensores de derechos humanos, ejecutan a centenares de miles de civiles inocentes etc. La respuesta con frecuencia acude al estribillo: “fue el narcotráfico”. Esta especie de “hipótesis” inoculada, basada en información filtrada inconexamente por la prensa, aunque es parcialmente cierta, tiene limitaciones u omisiones que conviene señalar.

Una primera limitación (subjetiva) es que alimenta la creencia fetichizada de que el narcotráfico es un “agente balcanizador” que las fuerzas del Estado no consiguen domeñar o contener por impotencia o debilidad. Esta “creencia” desliza (subterráneamente) la falsa noción de que la sola participación-intervención de las instituciones significa, a priori o exprofeso, un freno a las formas ilegales de hacer negocios o política, que es una tesis que (al menos en México) no resiste el menor análisis.

Esto remite a la segunda omisión (objetiva): a saber, que en México la presencia de actores institucionales de alto rango es una constante en la ecuación de los negocios del narcotráfico. Casi por regla, las corporaciones de seguridad han estado dirigidas por civiles o militares sobre cuyas personas recaen sospechas de colusión (algunas probadas) con la delincuencia organizada, particularmente el narcotráfico: Miguel Nazar Haro, Mario Arturo Acosta Chaparro, Francisco Sahagún Baca, Jorge Maldonado Vega, Jesús Gutiérrez Rebollo, Oralio Castro Aparicio, Rafael Macedo de la Concha, Genaro García Luna, por mencionar algunos.

Y, por si esto fuera poco, sólo en el curso de la administración de Enrique Peña Nieto al menos 16 exgobernadores han sido acusados (unos detenidos otros prófugos de la justica) por numerosos delitos que involucran asociación ilícita con el narcotráfico: Roberto Borge (Quintana Roo); Javier Duarte de Ochoa (Veracruz); Flavino Ríos (Veracruz); Tomás Yarrington (Tamaulipas); Egidio Torre Cantú (Tamaulipas); Eugenio Hernández (Tamaulipas); Guillermo Padrés (Sonora); Luis Armando Reynoso Femat (Aguascalientes); Jesús Reina García (Michoacán); Fausto Vallejo (Michoacán); Humberto Moreira (Coahuila); Rubén Moreira (Coahuila); Rodrigo Medina (Nuevo León); Miguel Alonso Reyes (Zacatecas); Ángel Aguirre Rivero (Guerrero); Andrés Granier Melo (Tabasco).

Hay que recordar que algunos de estos exgobernadores forman parte de esa “flamante” generación política que el actual presidente, Enrique Peña Nieto, presentó como fieles representantes del “nuevo PRI” (Partido Revolucionario Institucional). Y tenía razón respecto a la fiel “representatividad” de estos personajes. Únicamente se equivocó al sugerir que se trataba de un nuevo viento.

Si no recuérdese el turbulento sexenio de Carlos Salinas de Gortari. El clan Salinas es acaso el referente más emblemático del poder político en México. Durante esa administración, el cártel del Golfo alcanzó una posición dominante en el universo del narcotráfico en México, prohijado por el blindaje institucional de la familia presidencial. Juan Nepomuceno Guerra, el fundador del cártel, era compadre de Raúl Salinas Lozano, padre de Carlos, el expresidente, y de Raúl Jr., el criminosamente célebre “hermano incómodo”, quien, por cierto, paso diez años en la cárcel (1995-2005) por el asesinato de su ex cuñado José Francisco Ruiz Massieu, y por otros delitos tales como lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, nexos con el narcotráfico etc.

En 1999, un informe suizo ratificó estos contubernios delictuosos del clan Salinas: “Ya desde finales de la década de los setenta, los hermanos Carlos y Raúl Salinas de Gortari fueron introducidos en el negocio de las drogas por su padre Raúl Salinas Lozano, quien hubiese visto con más agrado a Raúl a la cabeza del Estado en México; sin embargo, se decidió a darle el apoyo necesario a su hijo Carlos, debido a que el modo de vida no loable de Raúl no le hubiese permitido ocupar un alto cargo en la política” (Proceso, 30-I-1999).

Dos años antes (1997), la procuradora de Suiza, Carla del Ponte, presentó un reporte que detallaba las conexiones de políticos mexicanos con la delincuencia organizada. De acuerdo con el testimonio de un informante protegido del cártel de Cali, en 1990 se celebró una reunión en México con diversos jefes criminales a la que acudieron “Arturo Acosta Chaparro, Francisco Quiroz Hermosillo, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón y José María Córdoba Montoya” (sinembargo.mx 7-VIII-2015). Éste último fue el más cercano asesor de Carlos Salinas durante su mandato.

En 1997, Manlio Fabio Beltrones Rivera fue acusado por la DEA en Estados Unidos de brindar protección al cártel de Juárez de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”. De acuerdo con el informe suizo antes referido, Emilio Gamboa Patrón negoció con el cártel del Golfo los 114 millones de dólares que fueron depositados a nombre de Raúl Salinas de Gortari en la banca de Suiza (ibidem). En la actualidad, Beltrones Rivera es el presidente del PRI, y Gamboa Patrón es el coordinador de la bancada priísta en el Senado.

Por último, una tercera omisión (también objetiva) en la que incurre aquel estribillo de “fue el narco” es que en México prevalece una tasa de impunidad de 95-100% respecto a todas las modalidades de delito (con minúsculas variaciones en las distintas entidades federativas); una cifra que, por sí sóla, da cuenta de un éxito formidable, en donde el objetivo de las instituciones no puede ser la justicia sino la impunidad.

En este sentido, la pregunta no es por qué México reporta estadísticas humanamente impresentables. Hasta un adolescente entiende que el “imperio de la ley” de “plata o plomo”, que es la ley del narcotráfico, comporta escenarios de terror, muerte y destrucción a gran escala.


La pregunta que urge formular en México es por qué el narcotráfico en México es clase gobernante.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

sábado, 12 de agosto de 2017

Sanciones: Las elites occidentales intentan desesperadamente mantener su hegemonía

Todas las estrategias que implican emprender una guerra económica contra Rusia a través de sanciones probablemente se desarrollaron de manera detallada en 2007, después de que Putin pronunció su discurso sobre el "mundo multipolar" en Munich. Ahora las elites de los Estados Unidos simplemente buscan pretextos para implementar esas sanciones.

SANCIONES: LAS ELITES OCCIDENTALES INTENTAN
DESESPERADAMENTE MANTENER SU HEGEMONÍA


Por Denis Churilov

El miércoles 2 de agosto, Trump firmó un proyecto de ley que amplía las sanciones económicas en contra de Rusia. Sanciones que fueron votadas previamente por el Congreso para "castigar al gobierno ruso por la interferencia en las elecciones presidenciales de 2016". Nadie se molestó en proporcionar algún tipo de prueba de que Rusia, de hecho, interfirió en la elección abiertamente. Todo el mundo ha estado tratando de esgrimir un argumento (un argumento falso), simplemente apelando a la autoridad y refiriéndose a las conclusiones supuestamente alcanzadas por las agencias de inteligencia, con los medios de comunicación tradicionales propagando maniáticamente la histeria anti-Rusia sin ningún fundamento. Esa es una imagen muy similar a lo que vimos en 2003 con las míticas armas de destrucción masiva de Saddam. En aquel entonces, tal propaganda sirvió para crear el pretexto para la invasión estadounidense de Irak.

Veamos ahora el último paquete de sanciones desde una perspectiva histórica y geopolítica más amplia.

Hace diez años, Putin pronuncio su histórico discurso en la Conferencia de Seguridad de Munich de 2007. En su discurso, criticó el actual orden mundial unipolar, expresando, entre otras cosas, que Estados Unidos ha "sobrepasado sus fronteras nacionales en todos los sentidos", dictando repetidamente a otros cómo deben construir sus políticas económicas, políticas, culturales y educativas. Putin criticó a los Estados Unidos por su tendencia a resolver cuestiones no de acuerdo con el derecho internacional, sino de acuerdo a sus intereses políticos inmediatos. Putin también criticó a la OTAN por su expansionismo militar (que ha ido en contra del Tratado de 1999 de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa) y criticó ferozmente el programa de misiles estadounidense en Europa. Hizo un llamado para desarrollar un modelo mundial multipolar y afirmó que Rusia siempre conducirá su política de manera independiente.

Las elites transatlánticas/norte-atlánticas no quedaron satisfechas con esas declaraciones que Putin hiciera. Las reacciones de los funcionarios occidentales lo confirmaban. Como tal, el entonces Secretario General de la OTAN, Jap de Hoop Scheffer, calificó el discurso de Putin de "decepcionante". El senador estadounidense John McCain (quien era candidato presidencial) dijo que "Moscú debe entender que no puede gozar de una asociación genuina con Occidente mientras sus acciones en el país y en el extranjero  estén en un conflicto tan fundamental con los ancestrales valores fundamentales de las democracias euro-atlánticas" (sí, no eres democrático si piensas de otra manera y si no haces lo que los EE.UU te dicta que hagas).

Muchos consideran el discurso de Putin de 2007, como un punto de partida de una nueva Guerra Fría. Sería razonable suponer que las élites estadounidenses comenzaron a desarrollar estrategias complejas sobre cómo socavar a Rusia con un objetivo a medio plazo para restringirla geopolíticamente, agotándola de cualquier medio para defender sus intereses nacionales, y luego, a largo plazo , acabar con el país, dividirlo en un par de estados más pequeños que podrían ser fácilmente controlados (con la OTAN / Estados Unidos poniendo las manos sobre el arsenal nuclear ruso) para resolver el problema del "factor ruso" de una vez por todas.

Según sabemos de la historia de la Guerra Fría original, tal planificación a largo plazo siempre implica una combinación compleja de medidas en la guerra económica, social, psicológica/propaganda y convencional.

Ellos intentaron evitar que Putin volviera al poder en 2011-2012, orquestando un cambio de régimen "liberal" de acuerdo con las técnicas de "revolución del color", en medio de las elecciones presidenciales de 2012. Ellos fracasaron en ese entonces, por dos razones principales. En primer lugar, no podían lograr mucho debido a la abominable impotencia intelectual de la oposición "no-sistémica" "liberal" que escogieron apoyar (aquellos que fueron asignados a esa tarea, por ejemplo, el ahora ex embajador de EE.UU. en Rusia, Michael McFaul, tampoco resultaron ser muy brillantes). Y, en segundo lugar, había algunas fuerzas políticas no gubernamentales en Rusia en ese entonces (por ejemplo, el movimiento  Esencia del Tiempo, o Essence of Time, de Kurginyan) que entendían lo que estaba pasando y empezaron a jugar su propio juego, frustrando posteriormente los planes de la "revolución de color".

Para disgusto de las elites transatlánticas (y particularmente las estadounidenses), Putin volvió a ser presidente de nuevo en 2012.

Todo se agravó significativamente en 2013, cuando Putin rompió los planes estratégicos de Estados Unidos al impedir que Obama invadiera Siria (un rápido recordatorio de lo que estaba sucediendo en ese entonces: Assad fue acusado de atacar con gases a su propia gente, académicos del MIT y múltiples investigadores independientes resaltaban las inconsistencias en la historia de los hechos, sugiriendo que podría haber sido un ataque de falsa bandera, pero los diplomáticos estadounidenses y los principales medios de comunicación no demostraron ningún interés  y estaban preparando activamente el público para otra guerra, luego Rusia y China entraron en juego, con Putin proponiendo un acuerdo diplomático según el cual, el gobierno sirio abandonaría todas sus armas químicas existentes, de modo que las armas pudieran ser eliminadas bajo la supervisión de una comisión internacional especialmente formada. Obama no podía hacer otra cosa que estar de acuerdo). Rusia actuando como un protagonista global en el Medio Oriente fue el punto de inflexión que enfureció a los actores transatlánticos. Eso era algo que no podían tolerar.

Como resultado, a finales del año, en el período comprendido entre noviembre de 2013 y febrero de 2014, Rusia fue retribuida con el golpe del Euromaidan en Kiev y la posterior crisis de Ucrania.

He cubierto la crisis de Ucrania sustancialmente en el pasado, mostrando su mecánica y cómo los medios de difusión occidentales la han propagado, de la manera orwelliana, como una especie de "agresión rusa".

Cabe señalar que poco antes del cambio de régimen en Kiev, en octubre de 2013, Henry Kissinger realizó una visita oficial a Moscú, donde mantuvo conversaciones con Putin. El contenido exacto de la reunión sigue siendo un tema de especulaciones, pero, dado el clima político en general, es razonable suponer que Kissinger le estaba ofreciendo a Putin una manera de salir de la inminente crisis ucraniana al renunciar a la postura de Rusia sobre Siria.

Uno debe tener en cuenta los intereses de Rusia en Siria para poder comprender los juegos geopolíticos actuales en la región. En resumen, Rusia tiene dos grandes intereses en Siria: corporativo-económico y seguridad. Si el gobierno sirio cae, el gobierno de Qatar podría poner en marcha su gasoducto a Europa a través del territorio sirio (de ahí que hayan estado financiando y armando a los yihadistas contra el presidente Assad). Eso comprometería los intereses del gobierno ruso en general y los intereses de  la empresa  Gazprom en particular, que obtienen beneficios de la venta de gas natural a los estados de la UE. Qatar es un potencial competidor de Gazprom, por lo que tanto los intereses económicos nacionales como empresariales de Rusia coinciden en el caso de Siria.

Y también hay un interés vital de seguridad, que concierne no sólo a las corporaciones rusas, sino a Rusia en su conjunto, con todo su pueblo: si los yihadistas triunfan y el gobierno sirio es derrocado por los militantes wahabíes (como ocurrió anteriormente en Libia) , es probable que toda la región se hunda en el caos, proporcionando un terreno fértil para la formación de un cuasi califato fundamentalista, que luego se extenderá al Cáucaso y la región de Asia Central, desestabilizando a los estados locales, desde donde será capaz de librar una guerra terrorista contra Rusia y China (Rusia tuvo suficientes problemas con los islamistas durante las dos guerras de Chechenia en los años 1990, y China ha estado teniendo problemas con extremistas islámicos uigures en la región noroccidental de Xinjiang durante siglos, por lo que ambas potencias tienen regiones inestables que podrían ser explotadas por sus rivales geopolíticos). Eso, por cierto, explica por qué tanto Rusia como China están interesados ​​en la estabilidad en el Medio Oriente. Estados Unidos, por el contrario, quiere lo opuesto: desestabilizar la región eurasiática para socavar a los competidores y seguir siendo la única superpotencia del mundo.

Por lo tanto, parece que Putin correctamente se negó a someterse al ultimátum emitido por Kissinger (si realmente estaban discutiendo estas cuestiones) a finales de 2013 y continuó con su política hacia Siria, finalmente ampliando la cooperación antiterrorista con Assad, iniciando una operación militar Involucrando a las Fuerzas Aeroespaciales rusas en septiembre de 2015.

En pocas palabras, las grandes élites transatlánticas, los neoconservadores norteamericanos y otros "halcones" odian a Rusia porque la ven como una amenaza a su dominio global y, por lo tanto, tratan constantemente de socavarla y destruirla.

Todas las estrategias que implican emprender una guerra económica contra Rusia a través de sanciones probablemente se desarrollaron de manera detallada en 2007, después de que Putin pronunció su discurso sobre el "mundo multipolar" en Munich. Ahora las elites de los Estados Unidos simplemente buscan pretextos para implementar esas sanciones. Todas las "interferencias electorales rusas", "hackers rusos" y tonterías similares, son sólo una excusa formal para ratificar esas sanciones. A ellos no les importa la ideología. No les importan los principios, la democracia, la libertad o lo que se pueda imaginar (si les importara, no estarían en la cama con el régimen saudí que decapita a la gente por "brujería"). Ellos solo quieren mantener su dominio global.

Pero son incapaces de ser los número uno del mundo solo por ser los mejores en todo, por lo que optan, para mantenerse en lo más alto, derribar a todos los demás, a través de varios métodos.

El actual paquete de sanciones tiene como objetivo principal el sector de la energía, prohibiendo que las compañías occidentales comercien y cooperen con Rusia en la esfera de la extracción, refinamiento y las tecnologías de transporte de petróleo. La economía rusa depende en gran medida de las exportaciones de petróleo y gas a Europa. Golpear el sector energético de Rusia y comprometer el proyecto Nord Stream 2, no solo afecta a la economía rusa, sino que también daña las relaciones entre la Federación de Rusia y los estados de la Unión Europea. De este modo, los Estados Unidos resuelven tres cuestiones: 1) socavar a Rusia, 2) sabotear los lazos económicos y políticos entre Rusia y la Unión Europea (una alianza entre los dos sería la peor pesadilla imaginable de los neoconservadores estadounidenses) y 3) forzar a la UE a cambiar a los costosos recursos naturales de EE.UU para satisfacer sus demandas de energía (enriqueciendo las compañías estadounidenses del petróleo y gas, y fortalecer el marco geopolítico transatlántico).

Se trata de poder y dinero. Así de  fácil.


Ah, y, por supuesto, las actuales sanciones también sirven como una herramienta en las maniobras políticas internas en Estados Unidos para socavar la Administración Trump, pero este aspecto es demasiado aburrido e insignificante para tratarlo.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Venezuela Bolivariana: Te llaman “Dictadura”

Sí, mi querida Venezuela, juro que no entiendo a aquellos gobiernos que te llaman “Dictadura”, aquellos países autodenominados “democráticos”, pero que en casa algunos están llenos de fosas comunes, asesinatos extrajudiciales, desapariciones, paramilitares, desplazados, periodistas muertos…


VENEZUELA BOLIVARIANA:
TE LLAMAN “DICTADURA”


Por Níkolas Stolpkin

Te llaman “Dictadura”, esos que nunca vivieron en una dictadura.

Te llaman “Dictadura”, esos que no tienen idea lo que es sufrir una dictadura. Esos que no vivieron las injusticias de Franco, Somoza, Trujillo, Batista, Pinochet… Esos que nunca vivieron lo que eran las torturas sistemáticas, las desapariciones sistemáticas, las violaciones sistemáticas, las ejecuciones sistemáticas… Esos que no saben lo que es salir a la calle y no saber si volverán vivos a sus casas. Esos que no saben lo que es vivir con el miedo a perder un hijo, un padre, una madre, por querer luchar contra las injusticias de una dictadura…

Me niego a entender a aquellos que te llaman “Dictadura”. Que no saben lo que es ser ignorados por los Medios de Comunicación. Que no saben lo que es hablar con sumo cuidado para no ser una nueva víctima de una dictadura. Que no saben lo que es que te cierren las puertas por tus ideas políticas.

Y es que no entiendo a aquellos que te llaman “Dictadura” y pueden viajar tan libremente por el mundo denunciándote… Aquellos que pueden dar entrevistas sin ningún tipo de censura… Aquellos que nunca les falta la comida, pero que te denuncian por falta de alimentos… Aquellos que nunca les falta medicamentos, pero que te denuncian por falta de medicinas… Aquellos que nunca les falta espacio para denunciarte en los Medios, pero que te denuncian por falta de libertad de expresión.

Sí, mi querida Venezuela, juro que no entiendo a aquellos gobiernos que te llaman “Dictadura”, aquellos países autodenominados “democráticos”, pero que en casa algunos están llenos de fosas comunes, asesinatos extrajudiciales, desapariciones, paramilitares, desplazados, periodistas muertos…

Juro que no entiendo a aquellos gobiernos que te llaman “Dictadura”, pero que bombardean Vietnam, Yugoslavia, Afganistán, Libia, Siria, Irak… Que hablan de “democracia”, pero que la abstención suele ser la verdadera triunfadora cada vez que hay elecciones presidenciales o municipales… Que hablan de “Derechos Humanos” y en casa viven aplicando lo mismo que no querrían en otros países (pena de muerte, abuso policial, etc)… Que hablan de “Libertad de expresión” y sacan una “Ley Mordaza”… Que hablan de “participación ciudadana” y sólo les permiten a sus ciudadanos participar para cada elección presidencial o municipal… Que hablan de “no injerencia” y son los primeros que meten sus narices… Que hablan de “intolerancia”, pero que en casa el racismo, la xenofobia siguen siendo pan de cada día… Que te acusan de “Narco-Estado”, pero que no sufres los horrores de los cárteles de la droga como en ciertas “sólidas democracias” y que no eres ni competencia en producción ni en transporte de drogas.

La OEA te llama “Dictadura”. Amnistía Internacional te llama “Dictadura”. Human Rights Watch te llama “Dictadura”. La Unión Europea te llama “Dictadura”. Todos ellos, curiosamente, financiados por el Gran Capital.

¿Qué tienes Venezuela que tanto te odian? ¿Qué tienes Venezuela que tanto se “preocupan” por ti? Sí, Venezuela, tienes hoy a un pueblo de vuelta en casa (Asamblea Nacional Constituyente); tienes las mayores reservas de petróleo en el mundo; tienes a un pueblo bravío con conciencia política y en pie dando la lucha; tienes a un pueblo que participa activamente y que no es apático; tienes a unas fuerzas armadas nacidas del pueblo y sin castas militares. Ya quisieran algunos tener a tu pueblo sumido en la ignorancia y bajo las garras del cruel neoliberalismo.

Es que no entiendo a aquellos artistas y famositos que te llaman “Dictadura” y no sospechan que lo que les sale por sus bocas es una triste copia sacada de los Grandes Medios, de otras figuras, de estructuras afines al Gran Capital o, quién sabe, de algún billetito.

Y es que puedes ver hoy los rostros de la Asamblea Nacional Constituyente, tan distintas a los rostros que acostumbramos a ver año tras año, década tras década dentro de nuestro Poder Legislativo. Y si no son ellos, son sus hijos. La gran diferencia radica en que los primeros representan, claramente, los intereses del pueblo, y los segundos representan los intereses de la Gran Empresa y se pelean entre ellos para recibir la “atención” de los Grandes Intereses. No por nada estos últimos reciben sus buenas mesadas, aparte de sus jugosos sueldos, para que dicten leyes a la medida de sus intereses.


No. No me creeré ese cuento de que eres una “Dictadura” y de que tienes a un “dictador”. Te odian porque no estás de rodilla frente al Gran Capital. Te odian porque eres un país con independencia. Te odian porque tienes riquezas que no están bajo el control del Gran Capital. Te odian porque tienes a un presidente como Nicolás Maduro que prosigue el legado del comandante Hugo Chávez. Te odian porque le entregas voz a tu pueblo. Te odian por llenar de valores a tu pueblo. Te odian por abrirle los ojos a tu pueblo. Te odian porque has acostumbrado a participar a tu pueblo. Por todo eso y más te odian, y por eso tratan de mostrar a sus propios pueblos que eres una “Dictadura”, para que tu ejemplo no pueda contagiar por ningún modo a sus propios pueblos. Por eso tu hija Delcy Rodríguez, y con mucha razón, dijo a los pueblos del mundo: “Pueblo levanta la cara y ve que en Venezuela sí se puede gobernar desde el pueblo; pueblo levanta la cara y toma el poder político; pueblo levanta la cara y derrota a esa oligarquía que te oprime, que te irrespeta.”






Publicado por La Cuna del Sol
USA.

lunes, 7 de agosto de 2017

Univisión y Telemundo herramientas del imperialismo contra Venezuela

La guerra de la desinformación y las amenazas contra Venezuela arrecian, se busca deslegitimar a toda costa la legitimidad de todas las acciones del gobierno de Nicolás Maduro intentando crear con ello  las condiciones propicias para su eventual derrocamiento. Univisión y Telemundo con su constante manipulación informativa están ayudando a crear esas condiciones preparando el terreno para el cambio de régimen que Washington ha venido tramando desde hace mucho tiempo.


UNIVISIÓN Y TELEMUNDO HERRAMIENTAS DEL
IMPERIALISMO CONTRA VENEZUELA


La Cuna del Sol          

Estos dos conglomerados televisivos que se disputan la audiencia hispanohablante-mayormente inmigrante- en los Estados Unidos, tienen, aparte de la mala calidad de su programación y de pertenecer a grandes intereses corporativos estadounidenses, algo más en común: su aversión hacia los gobiernos progresistas o populistas de izquierda, como ellos peyorativamente los denominan, que actualmente y por la vía democrática gobiernan en algunos países latinoamericanos, en específico el caso de Venezuela, cuyo gobierno se ha convertido en el blanco de los ataques mediáticos que a diario difunden en sus diferentes programas estos dos medios de comunicación televisada que en aras de la defensa de unos supuestos valores democráticos y derechos humanos, fachada del imperialismo criminal destructor de pueblos, no escatiman esfuerzos para denigrar y deslegitimar ante sus crédulas audiencias, un proceso político-democrático nacido de la genuina voluntad democrática de un pueblo que aspira a construir y vivir en un sistema que responda a sus necesidades más urgentes, libre de toda interferencia foránea.

Venezuela se encuentra hoy en día prácticamente sitiada, bajo el ataque de una enorme guerra mediática dirigida desde el extranjero y secundada internamente por todos los medios de la burguesía entreguista venezolana cuyo solo objetivo es el aniquilamiento, borrar todo vestigio, del proceso revolucionario bolivariano venezolano.  A la guerra desinformativa contra Venezuela, orquestada por  Washington y la colaboración de los grandes medios de comunicación del imperialismo angloamericano, se han sumado las cadenas en español Telemundo y Univisión que en razón de ejercer un monopolio sobre la audiencia hispana en Estados Unidos, vienen a ser la herramienta perfecta para propagar entre un público incauto y poco informado la sesgada y falsa narrativa sobre los acontecimientos en Venezuela que más le conviene al criminal proyecto del cambio de régimen diseñado por Washington y seguido al pie de la letra por las fuerzas fascistas de oposición locales.

Es tal la descarada la manipulación de los hechos que cualquier espectador medianamente informado y sin mayor esfuerzo es capaz de detectar la naturaleza engañosa de la información que se difunde por estos dos medios, como por ejemplo: la naturaleza violenta y destructiva de grupos de la oposición que emplean tácticas terroristas pero que los susodichos medios destacan como pacíficos, en contraste el comportamiento del gobierno venezolano y sus fuerzas de seguridad que han mostrado un alto grado de tolerancia hacia estos grupos violentos, que difícilmente veríamos en países “democráticos”, incluso en los propios Estados Unidos, es considerado represivo y dictatorial. Jamás estos medios hacen referencia al criminal intervencionismo norteamericano o el carácter represivo y antidemocrático de regímenes como el colombiano, brasileño o mexicano que desaparecen, masacran y violan diariamente los derechos humanos de sus propios ciudadanos; el enfoque es sobre Venezuela sencillamente por querer seguir un rumbo político diferente al trazado por el hegemón del norte a sus lacayos.

No es solamente en los segmentos de noticias donde la distorsión de la información y la realidad tienen lugar, sucede también en los programas de variedades, en las galas de las celebridades, en las violentas narconovelas o narcoseries y en los programas de debate político, donde son comunes las alusiones al narco-estado, la dictadura que reprime violentamente las manifestaciones pacíficas, encarcela y tortura a líderes de la oposición y está matando de hambre y enfermedades al pueblo venezolano que a pesar de ello, lucha heroicamente por recuperar la libertad que el totalitarismo, a lo Cubano, les ha arrebatado. Todo esto no es más que propaganda desinformativa en su forma más pura, mentiras que se repiten una y otra vez hasta que terminan siendo aceptadas como verdades por un público indolente, sumiso, sin capacidad de reacción como para cuestionar la naturaleza de la flagrante manipulación de la que son víctimas.

Para una gran mayoría del público hispanohablante que asiduamente entra en sintonía con la programación de Telemundo y Univisión resulta imposible, ya sea por ignorancia, complacencia, o su negativa a buscar información en medios alternativos, no aceptar  como verdad la versión distorsionada de los hechos propagada por estos medios pro-imperialistas que se afanan en presentar la situación en Venezuela como una de profunda crisis y caos incontrolable, resultado exclusivo del fracaso de las políticas socialistas del régimen dictatorial de Nicolás Maduro, el cual es resistido por casi la totalidad del pueblo venezolano que, a pesar de protestar pacíficamente, es reprimido violentamente por la fuerzas de seguridad, a las que se atribuyen las varias decenas de muertos. Sin embargo, esta versión manipulada de la verdad escoge omitir los grandes logros del proceso revolucionario bolivariano, o que la crisis política, económica y social tiene sus raíces en la caída global de los precios del petróleo, la masiva fuga de capitales y el acaparamiento y contrabando de alimentos y medicinas como estrategia de la burguesía para provocar la asfixia económica del gobierno y el descontento de la población. A esto hay que sumarle el abierto e ilegal intervencionismo de Washington que amparado en el apoyo a las fuerzas reaccionarias de la oposición busca por todos los medios el cambio de régimen como paso para establecer su dominio sobre la desobediente Venezuela y apropiarse de los recursos estratégicos del país.

En una crisis tan complicada como la que vive Venezuela, estas son cuestiones que no se pueden pasar por alto si se desea exponer al público a una versión de los hechos que más se aproxime a la verdad, sin embargo para los grandes medios de comunicación, que sirven de voceros del imperialismo, la difusión de la verdad corresponde a una falsa realidad que el mismo imperialismo se encarga de crear y esparcir a través de la manipulación sicológica de las masas que medios como Telemundo y Univisión cumplen sin ninguna objeción.

Venezuela como un país soberano tiene el derecho a elegir libremente el sistema político que más se ajuste a sus necesidades democráticas, sea este del tinte ideológico que sea, y ningún país o entidad política que se diga ser amante de la libertad y la democracia puede o debe cuestionar, mucho menos intentar sabotear o aniquilar un proceso democrático nacido de la libertad de escogencia de un pueblo. Ni la Revolución Bolivariana, ni Hugo Chávez, o Nicolás Maduro son el resultado de la imposición arbitraria, son el producto de la decisión soberana de un pueblo y eso, debe respetarse, de lo contrario la “Democracia”, la que tanto aman y defienden personajes como Donald Trump, que llegó a ser presidente aun perdiendo el voto popular, y ahora impone sanciones y demanda que Venezuela obedezca sus dictados imperialistas, pierde su valor y se transforma en un simple concepto vacío, manipulable al placer y antojo de quienes intentan imponer su voluntad sobre aquellas naciones que buscan construir su propio destino libres de todo injerencismo foráneo en sus asuntos internos.


La guerra de la desinformación y las amenazas contra Venezuela arrecian, se busca deslegitimar a toda costa la legitimidad de todas las acciones del gobierno de Nicolás Maduro intentando crear con ello  las condiciones propicias para su eventual derrocamiento. Univisión y Telemundo con su constante manipulación informativa están ayudando a crear esas condiciones preparando el terreno para el cambio de régimen que Washington ha venido tramando desde hace mucho tiempo. Con ello se demuestra que su defensa de la democracia y la libertad del pueblo venezolano es una falsedad que encubre las perversas intenciones del imperialismo y sus lacayos. Para estos medios de comunicación debería ser vergonzoso asumir esa posición en contra de un pueblo latinoamericano que lucha por ser independiente y romper con el eterno yugo del “patio trasero”, sin embargo, esa suposición no cabe en su lógica y en su negocio de la desinformación, pues al fin al cabo por algo sirven de herramientas del gran aparato propagandístico del Norte libre y rico, deseoso de imponer las bondades de su hegemonía sobre los atrasados y pobres pueblos del Sur. 






Publicado por La Cuna del Sol
USA. 

viernes, 4 de agosto de 2017

EEUU y su obsesión enfermiza por dominar a Rusia

Durante más de dos siglos, los diferentes Gobiernos de Rusia han soñado con tener buenas relaciones con Estados Unidos sin entender nunca ni sus zares, ni sus líderes socialistas, ni los representantes de la perestroika que para Washington 'buenas relaciones' con algún país sólo significa su total sometimiento.


EEUU Y SU OBSESIÓN ENFERMIZA
POR DOMINAR A RUSIA


Por Vicky Peláez

"Ahora somos un imperio y cuando actuamos estamos creando nuestra nueva realidad" (Karl Rove, 'arquitecto' de las guerras de George W. Bush).

Inclusive, las desastrosas y trágicas consecuencias para el pueblo eslavo de la 'amistad' con EEUU durante el Gobierno de Boris Yeltsin no pudieron mermar la fe de los líderes del país en Washington. Recién con la instalación del capitalismo en su forma casi salvaje, los rusos empezaron a darse cuenta de lo absurdo de sus sueños por tener relaciones de armonía con la única superpotencia en el mundo.

El olvidado fundador ruso de la ciencia de geopolítica, el general Alexéi Vandam Edrijin (1867-1933) ya había afirmado en su libro 'Nuestra situación' (1912) que "el mayor oponente del avance de los anglosajones para el dominio del mundo es la gente de Rusia" (los angloamericanos son parte de los anglosajones). También este autor advirtió que "es malo tener un anglosajón como enemigo, pero Dios prohíbe tenerlo como un amigo". Concluía Vandam profetizando que "los rusos solo deben contar consigo mismos". El tiempo está confirmando lo que dijo el general Vandam.

Basta analizar una reciente entrevista del especialista en geopolítica e inteligencia Bill Gertz con el director de la CIA, Mike Pompeo para darnos cuenta de lo correcto de las conclusiones de Vandam. El director de la CIA declaró que sean soviéticos o rusos siempre representarán "un peligro" para Occidente. Según Pompeo, los rusos tienen la costumbre de formar la opinión pública occidental a través de su propaganda y otros medios, "nosotros tenemos la obligación de hacerlos retroceder, derrotarlos o hacer todo lo posible para que sus acciones sean dolorosas para ellos y de esta manera reducir la magnitud de sus acciones" (Washington Free Beacon, 26-06-17).

En términos del director de la CIA Pompeo, no es EEUU el que está tratando de imponer su hegemonía ideológica, económica y militar al mundo entero sino que es Rusia la que está empujando su agenda geopolítica para debilitar a Norteamérica y crear tensiones entre Washington y Bruselas. Todo esto supuestamente produce, como lo explicó el periodista Bill Gertz, el incremento cada día mayor de la "histeria antirrusa" en Estados Unidos.

Los congresistas norteamericanos están repitiendo esta explicación metódicamente a través de sus medios de comunicación globalizados en manos de seis mayores corporaciones que controlan la opinión pública de un 98% de la población estadounidense. Han logrado contagiar al pueblo norteamericano con el 'Síndrome James Forrestal'.

El 22 de mayo de 1949 el secretario de Defensa, James Forrestal se mató saltando del piso 17 gritando "The Russians are coming. The Russians are coming. They are here. I saw Russian soldiers around the corner" (Los rusos están viniendo. Los rusos están viniendo. Están aquí. Vi a los soldados rusos a la vuelta de la esquina". Libro: 'Driven Patriot, the Life and Times of James Forrestal').

Así lograron convencer a la mayoría de los norteamericanos y europeos que la Segunda Guerra Mundial fue ganada no por los soviéticos sino gracias a Estados Unidos. Por supuesto, han ocultado que Washington había creado el Plan Daves en 1924 y el Plan Yung en 1930 aportando billones de dólares para convertir a Alemania en una potencia capaz de destruir a la Unión Soviética. En Alemania, en vísperas de la guerra en 1939, el 100% de las acciones de Volkswagen y de Opel estaban en manos de Ford y que en general, Ford y General Motors controlaban el 70% del mercado automovilístico de Alemania.

Según el informe del Comité Judicial del Senado norteamericano hecho público en 1974, "General Motors fue más importante para la máquina de guerra nazi que Suiza. En Suiza se depositaban los fondos saqueados. GM fue una parte integral del esfuerzo de guerra de Alemania. Los nazis no hubieran podido invadir Polonia y Rusia sin General Motors". Para el colmo, el Gobierno norteamericano compensó a la GM por la destrucción, por los aviones norteamericanos, de su fábrica en Russelsheim, Alemania con 33 millones de dólares.

Así es el cinismo norteamericano donde la ética de un Estado supuestamente democrático había sido reemplazada durante más de 200 años por la consigna de exclusividad norteamericana determinada por la Providencia, según los Padres Fundadores de esta nación. El hecho de poseer exclusividad fue establecido por los intereses económicos de EEUU que necesitaban el dominio global para alimentar su riqueza y su capital. El historiador sueco norteamericano Fredric Logewall escribió que "EEUU representa la más alta forma de civilización y sus instituciones deben ser repetidas por todos. Cualquier forma de enemistad hacia EEUU está dirigida contra el progreso y entonces está fuera de la ley".

Con esta consigna, Norteamérica logró dominar el mundo y facilitó inclusive la desintegración de la Unión Soviética, pensando que por fin lograría desintegrar también a Rusia, según el diseño de Zbigniew Brzezinski en unos 10 miniestados. Hizo rodear al Gobierno de Yeltsin con unos 2.000 asesores que participaron activamente en el desmantelamiento del sector productivo y científico que Rusia heredó de la URSS y que orientaron a los nuevos ambiciosos y descarados amos de Rusia en la creación de la nueva constitución del país. Pensando en la futura desintegración de Rusia y la posibilidad de una guerra civil o resurgimiento de una Rusia nueva, los norteamericanos hicieron expandirse a la OTAN, el brazo derecho militar de Norteamérica en Europa de 16 miembros en 1990 a 28 países.

Sin embargo, se descuidaron en sus cálculos respecto a Rusia al no darse cuenta de la posibilidad de aparición de un nuevo líder, Vladímir Putin capaz de enrumbar Rusia hacia una recuperación moral, espiritual, económica y militar decidida a no permitir a EEUU imponer su voluntad a su pueblo con el pretexto de acceder cómodamente al 37% de todos los recursos naturales del mundo en manos de Moscú. Se repitió lo que advirtió Winston Churchill el 1 de octubre de 1939 sobre lo impredecible que es Rusia. Aquel día Churchill declaró: "No puedo predecir las acciones de Rusia. Es un acertijo encubierto dentro de un rompecabezas; pero posiblemente existe la llave. La llave es el interés nacional ruso".

Este 'interés nacional' se impuso finalmente, después de mucha cautela, paciencia, pragmatismo y la lentitud rusa en tomar las decisiones, en relaciones con Estados Unidos absorto ciegamente por tratar de encontrar una forma de destruir Rusia. Primero, los norteamericanos fracasaron aplicando el consejo de Brzezinski de que al alejar Ucrania de Rusia y convertirla en su enemigo, Moscú dejará de ser fuerte. Resultó al revés, Rusia logró recuperar Crimea lo que la fortaleció geopolíticamente al no permitir al Pentágono dominar el mar Negro. Segundo, los intentos de Washington de crear un Maidán en Rusia fracasaron rotundamente. Tercero, su extremadamente cínica guerra mediática contra Rusia no tuvo los resultados esperados por el Departamento de Estado por mucho dinero que transfirieran a sus Organizaciones No Gubernamentales (NGO) a lo largo y ancho del país.

Fracasada la guerra mediática empezó la guerra económica en forma de cada vez más fuertes sanciones contra Rusia en detrimento inclusive de los socios incondicionales de EEUU en la Unión Europea. Se calcula que debido a las sanciones contra Rusia la UE perdió unos 200.000 millones de dólares, mientras que la pérdida de Rusia se estima en unos 15.000 millones de dólares. Ahora el mayor e incondicional socio de Washington en todas sus aventuras bélicas y económicas, la Unión Europea está frente al dilema: obedecer a Norteamérica y alejarse de su mayor y cómodo abastecedor de petróleo y gas, Rusia, o desobedecer a Washington y aliarse con Putin.

Conociendo la historia de la formación de la Europa moderna bajo el tutelaje norteamericano después de la Segunda Guerra Mundial, hay más posibilidades de que Europa obedezca a EEUU y siga aplicando las sanciones contra Rusia a que tenga el coraje de rebelarse contra su amo de Washington.

Frente a todos estos acontecimientos envueltos en la histeria antirrusa, casi ya globalizada, promovida prácticamente con unanimidad por el Congreso norteamericano (98 contra dos votos en el Senado y 419 votos contra tres en la Casa de Representantes autorizando más drásticas sanciones), Moscú ha puesto fin a sus ilusiones de mejorar las relaciones con EEUU y empezó a fortalecer sus intereses nacionales ajustándose a la realidad.

Le tomó a Rusia 179 días después de la expulsión de 35 diplomáticos rusos de EEUU y el desalojo de dos locales diplomáticos aplicar las primeras medidas de respuesta. Moscú le dio un mes a Washington para reducir el número de su personal diplomático de 1.200 personas a 455, misma cantidad que tiene Rusia en EEUU. También Norteamérica tendrá que desalojar su bella residencia de campo a orillas del río Moscova y las bodegas en la ciudad. Esta respuesta de Moscú podría parecer débil y tímida a primera vista pero al analizarla vemos que por la expulsión de 35 diplomáticos rusos, Putin ordenó el recorte de más de 700 diplomáticos estadounidenses en Rusia. Y esto es algo más que "el ojo por ojo y el diente por diente".


Así, con paciencia y tomándose su tiempo Rusia ajusta su política a las acciones y la realidad norteamericana dejando de lado las ilusiones de una amistad con Norteamérica, país que lo único que respeta es una fuerza brutal capaz de golpearlo fuerte en respuesta a la habitual agresividad 'exclusiva' estadounidense.






Publicado por La Cuna del Sol
USA.